Ricardo

Sentidos contrarios: precarización de los trabajadores por aplicación

Vivir en la ciudad es tratar de sobrevivir en el intento, eso es lo que nos alertan los trabajadores por aplicación. Sin embargo, su problemática es también la de diversos sectores que se enfrentan a la violencia estructural de la ciudad, una violencia objetiva y sistemática que determina gran parte de la dinámica de vida de trabajadores (asalariados, independientes, tercerizados e informales), amas de casa y estudiantes

Elecciones 2021: Memento, o recordar para vencer

“Memento” puede ser la obra que se vuelva necesaria de ver para no caer en las prácticas de los sectores intelectuales, activistas y propagandistas de ciertos sectores de la izquierda tradicional ―especialmente la ultra izquierda―, que han salido a relucir en las recientes elecciones intermedias en México. Y es que es notorio que hay un problema de memoria, de corto y largo plazo en dichos sectores, que desvirtúan la lucha en el ámbito democrático-representativo para relegarla al agitativo-autoreivindicativo

El maquinista, o de cómo volverse loco en el taller de producción capitalista.

Sin embargo, la culpa no es una carga ligera ni imaginaria, sino una forma en la que el individuo se enfrenta a la realidad como tal, a las fuerzas sociales de un castigo por un crimen concreto, cuya materialidad se manifiesta en forma de alucinaciones -como el verdugo personal de Trevor o la familia a la que perjudicó-, que se agudizan aún más con una vida errante y con la división del trabajo como punta de lanza en el taller de producción capitalista que, a su vez, producen la división de la mente (esquizofrenia).

De cómo la moral se volvió política en México

En México, la estrategia popular que utilizó AMLO para llegar al gobierno incluyó, desde luego, la construcción de una intención nacional, que apelaba a combatir distintos vicios de la partidocracia y oligarquía neoliberal mexicana por medio de, nada más y nada menos, que virtudes de tipo moral como la honradez y la humildad. No es desconocido el discurso de AMLO que incluso bastantes reprocharon. ¿Cómo acabar con la pobreza y la violencia en México? Su respuesta era la misma: combatiendo la corrupción y la impunidad, con humildad y honradez.

Covid-19: La arrasadora marcha de la muerte

Esta vorágine de patógenos que deambulan como esporas, con autonomía de tránsito y ante la cual los límites que se le imponen son temporales, parece permanecer en el capitalismo como síntomas de su metabolismo enfermizo —que es su naturaleza—, y en el que coexisten distintos momentos de agudización, sin embargo, estas enfermedades, aunque devastadoras para la población, se vuelven parte de un organismo que subsiste gracias a ellas, sin ellas moriría, son parte de su sistema inmunológico, lo fortalecen.

Homo pandemus

La influencia del virus llega en lo más hondo de nuestra fuerza moral, destruye nuestra capacidad de acción, borra la esperanza y obstaculiza la organización. Los impedimentos del sujeto pandémico por realizarse en cualquiera de las esferas de la vida son tantos, que este queda en un estado de indefensión. Desdibujar la responsabilidad de la consciencia de clase por la negligencia hedonista al usar el espacio público como medida para evadir la realidad, justificar la indiferencia, y permitir el goce coartado por el encierro, parece ser la regla que permite mantener la subjetividad viva, pero apagándose poco a poco, mientras nuestro carácter subalterno nos cohesiona en los momentos más difíciles y contradictorios contra el Estado.

Intersubjetividad para el fin del mundo (neoliberal)

Entonces, hablar de intersubjetividad cobra sentido cuando existe un colapso y rompimiento emotivo-racional en el ámbito de la sociedad civil -aquella que se disputa lo poco que queda de mundo con uñas y dientes-, el cual ha sido producido por el avance y agudización progresiva de la modernidad abanderada por el Estado capitalista, proceso en el cual las elites establecen la dirección de la atención vital de los plebeyos hacía intereses enajenantes (mera sobrevivencia en un mundo dominado por el trabajo abstracto) y expulsan sus intereses reales de la esfera de las necesidades y de la posibilidad de ser satisfechas por el Estado para impedir su realización como agentes de la historia.

Contra el marketing: reivindicando la tradición propagandística

El marketing es la simpleza y vulgaridad de las élites, misma que busca generalizarse y convertirnos en consumidores expectantes. Su principal intención es la de vender ideas y productos (producir deseos) y, en el caso de la política: posicionar y producir personajes como una “necesidad” insoslayable. El marketing, en la política y en cualquier otro ámbito, es utilizado con finalidades no del todo transparentes al público, y ha contribuido a producir grandes desastres políticos por todo el mundo. En México, a nadie se le olvida que el marketing contribuyó, en gran medida, al fraude del 2012: engañando a ciertos sectores de la población para que aceptaran las reformas estructurales neoliberales que venían incluidas en el mentado “Pacto por México”.

Periodismo crítico: una salida política para la actualidad

Dentro de la producción periodística de Marx, es notable cómo ésta fue permeando sistemáticamente su aproximación científica de la realidad, sin perder, al mismo tiempo, su acercamiento a un estilo único y original que mantendría un diálogo directo con la sociedad proletaria de su tiempo. El Manifiesto del Partido Comunista, escrito en parte con fines propagandísticos, marcaría su fase más agitadora, además de establecer el camino para su trabajo periodístico posterior