¿Qué representa la familia tradicional?

Escrito por: Adrián Martínez

Si tecleamos en el buscador de internet “familia tradicional” encontraremos sitos en el mar de resultados muchas páginas que escriben sobre la familia, su argumento principal es que la familia, entendida como un grupo de personas que comparten vínculos conyugales y de afecto, es mejor entre ella y para la sociedad si respeta valores y relaciones “tradicionales”, como la heterosexualidad de la madre y el padre y el respeto al juramento de que solo la muerte puede separarlos.

Estos argumentos (también aluden a una familia natural) los hemos escuchado muchas veces en personas que se oponen a la adopción homoparental y al matrimonio entre personas del mismo sexo, sin embargo, sabemos que es una visión sumamente reduccionista del tema, pues ignora que la familia, como la entendemos y percibimos hoy no siempre fue así, ya que es el resultado de un largo proceso histórico y cultural.

Entonces, ¿a qué se refieren cuando hablan de la familia tradicional? ¿Realmente aluden a una familia construida en el amor y la empatía? Para responder a estas preguntas haremos un breve recorrido por la historia de la evolución de la familia.

Friedrich Engels publicó en 1884 su libro “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, un libro que relata la formación de la familia en diferentes lugares del mundo y en diferentes etapas históricas de la humanidad, que son: el salvajismo, la barbarie y la modernidad.

El origen de la familia, la propiedad privada y el estado

Engels menciona que los apelativos “hermana, hermano, padre, madre, etc” no son títulos cimentados en valores y sentimientos románticos hacia el otro, sino títulos que establecen deberes recíprocos para poder formar un régimen social en el pueblo o lugar en que se habita, y que estos deberes fueron cambiando con el tiempo.

La organización de la familia a lo largo de la historia tuvo dos características fundamentales: la poligamia y la monogamia. La poligamia en las etapas del salvajismo y la barbarie apareció de muchas formas, pero en todas ellas tuvo un rasgo característico (en la actualidad prevalece en países de medio oriente); el hombre formando una familia con muchas mujeres, nunca una mujer con varios varones.

 En esta forma de matrimonio por grupos, el macho elegía a sus parejas, siempre poniendo a una de ellas por encima de las demás, y cuando el pueblo tenía visitas el hombre con varias mujeres las cedía como un acto de cortesía.

También, en algunas partes de Australia era muy común que un varón deseara a una mujer y que con ayuda de más hombres la raptaran, para que después cada uno de ellos violara y al final ser propiedad del que pidió ayuda para el rapto.

   “En su origen, la palabra familia no significa el ideal, mezcla de sentimentalismos y de disensiones domésticas… Famulus quiere decir esclavo doméstico, y familia es el conjunto de los esclavos pertenecientes a un mismo hombre”.

En ninguna etapa de la historia la mujer fue dueña de su cuerpo ni de sus deseos, la única responsabilidad que tenía era con sus hijos e hijas, pues era casi imposible saber quién era el padre de los bebes en donde las mujeres eran violadas por el hombre que lo deseara.

Uno de los grandes errores de Engels en este libro es considerar a la mujer como “libre” solo porque a través de la historia la mujer era quien establecía normas dentro del hogar que poco tenían que ver con cuestiones económicas y sexuales, en otras palabras, la mujer establecía algunas normas solo con los hijos e hijas, y en ocasiones, podía recriminar al varón por no traer el suficiente sustento al hogar.

Con la aparición de la monogamia la familia cambia radicalmente, pero la substancia sigue siendo la misma; el varón elige a la mujer, la deja cuando el lo desea mientras que ella solo debe acatar reglas, pues no seguirlas será motivo suficiente para castigos severos. Además, con la modificación de la poligamia a la monogamia en la etapa superior de la barbarie y la creación del trabajo asalariado junto con el trabajo de esclavos, aparece la práctica de la prostitución de la mujer.

Con este repaso histórico de la familia podemos entender varias cosas:

  • Lo único tradicional de la familia fue la violencia hacia la mujer y el machismo punitivo del varón
  • Las personas que argumentan que la familia debe ser tradicional y natural ignoran el proceso histórico y violento por el cuál pasó esta organización, pues ignoran que las relaciones no se dan de forma natural, sino que se crean a partir de relaciones de poder e intercambio de bienes, servicios y aspectos simbólicos.
  • La familia tradicional está basada en normas religiosas excluyentes, que ponen al hombre como la cabeza de la familia, guía moral y espiritual confiriendo un papel secundario a los demás integrantes.

Muchas personas son partidarias de resignificar el concepto, otras tantas prefieren no hacerlo ya que ningún significado llena sus aspiraciones y sentimientos personales. Cualquiera que sea la postura debemos modificar nuestras conductas, leyes e instituciones para crear una sociedad más incluyente. La familia debe ser una organización diversa, resiliente y abierta siempre al cambio.

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